El Reino de Saúl
Carousel of images for this Bible Exhibit
Tras el fiel liderazgo de Samuel, Israel rechazó a Dios como Rey gobernante y exigió un rey terrenal [BIBLIE, Éxodo 15:18]. Dios eligió a Saúl de la ciudad de Guibeá y de la tribu de Benjamín para ser el primer rey de Israel [BIBLE, 1 Samuel 10:1-13]. Primero fue ungido en privado por Samuel bajo la dirección de Dios y luego fue descubierto por toda la nación echando suertes. Su reinado de 42 años duró desde 1052-1010 a.C. [BIBLE, 1 Samuel 10:17-27].
El reinado de Saúl comenzó con la prioridad militar de hacer retroceder a algunos de los enemigos de Israel. Bajo su gobierno, Israel resistió inicialmente la agresión de pueblos vecinos como los amonitas, moabitas y filisteos, lo que ayudó a unir al pueblo bajo esta nueva monarquía.
Sin embargo, el reinado de Saúl estuvo marcado por la desobediencia a los mandamientos de Dios. Realizó sacrificios no autorizados, perdonó al rey amalecita y parte del botín de guerra, y buscó la ayuda de una médium para comunicarse con el espíritu del difunto Samuel. Como resultado de su desobediencia, Dios rechazó a Saúl como rey y eligió a David, un joven pastor y músico, para ser su sucesor. Mientras David servía en la corte de Saúl, éste sentía cada vez más celos de él y de su popularidad. Finalmente, Saúl se enfureció y trató de matar a David, lo que dio lugar a un largo periodo de conflicto entre ambos [BIBLE, 1 Samuel 18:5-11].
Saúl fue incapaz de proteger su reino debido a su caída espiritual. Los vecinos filisteos atacaron desde el norte, cerca del valle de Jezreel, y lograron derrotar a los israelitas dirigidos por Saúl. Al ser herido por una flecha, Saúl le pidió a su escudero que lo matara con la espada, pero éste se negó, solo para que Saúl cayera sobre su espada acabando con su vida [BIBLE, 1 Samuel 31:1-10]. El reinado de Saúl estuvo marcado por su decadencia espiritual, el miedo y la desesperanza absoluta, y terminó con su trágica muerte.
El reinado de Saúl se considera un período de transición en la historia de Israel, que marca el final del período de los jueces y el comienzo de la monarquía. Se recuerda como una época de triunfo y tragedia, en la que los éxitos y fracasos de Saúl servirían de ejemplo para los futuros reyes de Israel.